23 octubre 2007

Eso

“Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: ‘¿Es esto?’. Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, que es ‘eso’. No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. Quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este ‘eso’, y experimento entonces un gran reposo.”

De Virginia Wolf en Diario de una escritora (porque me gusta cada tanto refrescar los motivos por los que este blog se llama Persecuciones).

18 octubre 2007

Aquí y ahora

Un elogio a la trascendencia del instante:



La escena es de Scent of a woman de Martin Brest.

16 octubre 2007

Roy Lichtenstein o cómo reírse de lo importante



Las pinceladas de Lichtenstein, parodias del expresionismo abstracto, toman algo que tiene cierta sensibilidad, lo descartan, y luego lo restituyen, pero a la manera de un cliché. Un artilugio que se corresponde con uno de nuestros mecanismos más necesarios de defensa: bromear acerca de lo que más importa; en este caso, reírse del gran arte (¡Y a la vez crearlo!). La leyenda cuenta que cuando Lichtenstein comenzó a tomar clases con Allan Kaprow éste lo iluminó: “No puedes enseñar color a partir de Cézanne, sólo lo puedes aprender a partir de cosas así” y le enseñó un chicle Bazooka. En sus pinceladas la ironía básica consiste en, simplemente, la noción de representar el aspecto de cualquier embadurnamiento espontáneo con deliberado cuidado. Lo maravilloso sobre esta ironía es que la reconstrucción cuidadosamente concebida y ejecutada de una pincelada explosiva y violenta parece mucho más explosiva y violenta que una pincelada real.

11 octubre 2007

Definir es limitar

Esta fue una semana difícil: me propuse modernizar el blog, motivado por la crítica de la lectora preferida a quien le cuesta leer letras blancas sobre fondo negro. Pero a mitad de camino de la tarea, caí en la cuenta de que no iba a ser algo fácil. Más aún, se trató de una de las cuestiones más complejas con las que traté desde mi adolescencia. Me quitó horas de sueño y me perturbó a tal punto que el código html rebotó en mi cabeza durante varios almuerzos. Tal vez lo más complicado de mi iniciativa fue el ejercicio de etiquetar todos los posts, re-leer cada una de las entradas para categorizarlas fue (además de un poco avergonzante) extremadamente arduo. Empecé canchereando y creyendo que todo entraría bajo los rótulos ‘cine’, ‘literatura’ y ‘música’ pero enseguida todo se me fue de las manos: a algunos posts estas categorías le quedaban grandes y a otros, chicas. Entonces emergí de las tinieblas con ‘reflexiones’ y, con ella, otra vez la vergüenza (¿acaso son reflexiones lo que yo hago en este blog? ‘¡Qué presumido!’, pensé y casi vuelvo sobre mis pasos. Pero ¿si no ‘reflexiones’, qué? -dudé y el temor hizo que la categoría sobreviviera). Y cuando creí que, por fin, todo había terminado, ¡lo peor! Una broma macabra del destino: dos posts quedaban por fuera de toda categoría. Entendí que, en el esfuerzo por enmarcarlo todo, siempre algo se escapa. Supe (me acordé) que todo no se puede.

La segunda parte de una de las peores semanas de mi vida (casi suprimo el blog) comenzó cuando debía modificar la apariencia para evitar la crítica de la lectora. Probé varias hasta que, al fin, una me convenció. Era una plantilla blanquita, pulcra, luminosa, su combinación de colores era armoniosa, casi perfecta. Pero entonces, sobrevino una nueva, y más dura, crítica: con un argumento que no acabé de comprender y usando palabras como ‘esencia’ y ‘apariencia’, dijo algo así como que el nuevo diseño no respetaba el (supuesto) espíritu del blog. Rápidamente recuperó éste su apariencia original y yo cierta tranquilidad o alegría (no las logro distinguir del todo) porque para algunas cosas es cierto que soy un fucking conservador. La lectora deberá seguir haciendo un esfuerzo para leer esta página y sabrá comprender que todo no se puede.

(El peor momento: este post ¿encaja? en la etiqueta…)

04 octubre 2007

Al Qaeda aumenta el número de reclutamientos

Y todo gracias al malo de Brian De Palma. Es que a este peligroso enemigo de la libertad se le ocurrió hacer una película sobre la violación y asesinato de una adolescente iraquí por parte de soldados norteamericanos. Y como agravante, el sedicioso cineasta se atreve a decir que el film está basado en un hecho real. No quiero pensar lo que le espera a Occidente con esos jodidos musulmanes explotando (literalmente, porque eso es lo que hacen, explotar) de odio contra el mundo libre. Hacen bien las cadenas de distribución en prohibir la proyección de este malvado film y no harían mal las autoridades en, al menos, obligar al villano director a filmar películas… onda, para la familia (Scarface me gustó igual, aunque era un poco violenta).



El periodista de la cadena Fox News es Bill O’Reilly. Extraño mundo en el que vivimos ¿no?