28 noviembre 2006

Música, ¿para los oídos?

Algunas canciones atraen porque tienen el poder (casi exclusivamente) de generar pensamientos. No es necesariamente una buena lírica (por cuestiones idiomáticas a veces una interpretación resulta incomprensible) o una agradable melodía lo que cautiva, sino la capacidad que tiene cierto tipo de música de ser un vehículo para la exploración de la conciencia. Podría prestársele un poco de atención a las letras de este tipo de canciones pero, para eso, hace falta asumir un riesgo: el saber puede limitar las sensaciones. No siempre es bueno saber.



She’s moved on de Porcupine tree (como la mayoría de los temas de la banda del gran Steven Wilson) tiene (para mí, claro) esta particular característica. Cada vez que suena se abre la puerta de un universo donde sólo hay música, pensamientos y susurros de sueños olvidados al despertar (no es necesario abundar sobre el contenido).

21 noviembre 2006

Quidquid luce fuit, tenebris agit

Si ocho horas de televisión en un día pueden inducir un sueño en el que Bilardo y Guinzburg te persiguen, o si un relato sobre gatos sacrificados (¿cómo se le ocurre? En realidad, si es capaz de obligarme a oler un pan rancio, es capaz de cualquier cosa) puede llevar a soñar con tu propio gato muerto, hay que tener algunos cuidados. Cuidado de lo que se ve, de lo que se oye, de lo que se siente, de lo que se piensa. Cuidado porque (sí, Federico) lo que experimentamos en sueños concluye por pertenecer a la economía de nuestra alma. Porque nuestros sueños nos enriquecen o nos empobrecen en igual medida. Porque podemos concluir siendo juguetes de nuestros sueños. Es el último manotazo de ahogado que puede intentar un hombre con su ego ya irreparablemente herido, que ya no es dueño de sí mismo (¿lo fue alguna vez?), que convive con un intruso que determina su conducta y que le es desconocido e incontrolable: evitar vivir pequeñas experiencias antipáticas generadoras de restos poco agradables que servirán a la construcción inconsciente del sueño. Aparte, ¿no son malas aquellas películas (que son los sueños) que, en su interpretación, se las puede relacionar directamente, fácilmente, con estos restos?

Todo lo que ocurre en la luz, continúa (y nos preocupa) en la oscuridad. Más también viceversa.

15 noviembre 2006

Un boceto para nada

“Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte). Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería: el hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. ¿Pero qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro”.

De Milan Kundera en La insoportable levedad del ser.

07 noviembre 2006

La entrevista como arte

Algunos fragmentos de las deformes entrevistas a Andy Warhol en las que, con su voz metálica, desarmaba al entrevistador a través de la repetición, la sinceridad absoluta, el hermetismo y la síntesis monosilábica.

“-¿Qué es el Pop Art?
-Sí.
-Buena manera de comenzar una entrevista, ¿no?
-Sí.
-¿Es el Pop Art un comentario satírico sobre el american way of life?
- No.
-¿Es usted humano?
-No.
-¿Por qué contesta las cosas que contesta?
-Porque soy muy sensible.
-Si fuera infeliz trabajando, ¿también deberían pagarle?
-Sí.
-¿Hay alguien a quien no deberían pagarle?
-A la gente con talento.
-¿Por qué?
-Porque todo les sale muy fácilmente.
-¿Piensa usted que el Pop Art...
-No.
-¿Qué?
-No.
-¿Tiene usted alguna teoría sobre el cine?
-¿En serio?
-Teoría.
-¿Uh?
-Teoría.
-¿Mejoría?
-T-e-o-r-í-a.
-Oh, ¿teoría?
-Sí.
-No.
-¿Se mira mucho al espejo?
-No. Es tan difícil mirarse al espejo.”

“-¿Piensa que el futuro será futurístico?
-No. Siempre deseé que fuera así, pero no lo creo. Supongo que la única manera en que el futuro podría ser futurístico sería si la gente pudiera pasarse la vida sentada, sin hacer nada. De ese modo, las personas tendrían tiempo para pensar en que están vivas sin estarlo y, una vez convencidas de que están muertas pero vivas, bueno, ya no tendrían que hacer nada.
-Alguna vez afirmó que le gustaría ser una máquina.
-Es que la vida duele tanto... Si pudiésemos convertirnos en máquinas, todo nos dolería menos. Seríamos más felices si estuviéramos programados para ser felices.”

“-Lo noto nervioso. No tema.
-Bueno, no. No es eso. Es sólo que no puedo. Estoy resfriado. Y no, uh, puedo, uh, pensar en nada. Sería tan agradable si usted me dijera las respuestas para que yo las repita después de las preguntas. Eso sería lo mejor; porque yo siempre estoy tan vacío que no tengo nada que decir. Siempre he sentido que mis palabras surgen de alguna parte a mis espaldas y no de adentro mío. No quiero acercarme mucho a nada o a nadie. No me gusta tocar las cosas. Por eso mi obra está tan distante de mí mismo. Preferiría ser un misterio. Ser una superficie.”

06 noviembre 2006

La puerta del infierno

“Por mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dolor; por mí se va hacia la raza condenada: la justicia animó a mi sublime arquitecto; me hizo la divina potestad, la suprema sabiduría y el primer amor. Antes que yo no hubo nada creado, a excepción de lo inmortal, y yo duro eternamente. ¡Oh, vosotros, los que entráis, abandonad toda esperanza!”.

De Dante Alighieri en La divina comedia.