06 octubre 2008

Sujetos humanos comunicantes: Ja!

¿Puede la palabra expresar el ser del sujeto? En una época me costaba menos coincidir con vos, querido amigo, en aquello de “poner mute”, de sacar las palabras del medio. Sentenciábamos con desparpajo: “el lenguaje no sirve”, “hablar es muy fácil”. Hoy, mis pensamientos, amigo, han cambiado de dirección (me pregunto, CAS, ¿quién sí y quién no cobrará mi cambio? ¿Es como pagarle al carnicero lo que compraste en la verdulería?). Hoy, decía, tengo la ambición (y ahora empiezo otra vez con eso de las búsquedas y las persecuciones y ya (me) aburro) de alcanzar la plenitud de la expresión a través de la palabra, sin excesos ni defectos, sin más ni menos de lo que quiero decir, sin más ni menos de lo que se que digo. Hoy, por más confundido que creas que esté, amigo mío, no quiero bajarle el volumen a las palabras. Lo que quiero es subírselo hasta que exploten, saturados, los parlantes. Busco una palabra que, despojada de responsabilidad, libre, sin sutilezas, con tropiezos, me sirva para expresarme completamente. Ya no creo que hablar sea fácil. Creo, más bien, que hablarle a otro de un modo auténtico es algo complejo. Y sumergirme en esa complejidad me obsesiona hoy, amigo mío, más que ninguna otra cosa. Llenar de sentido mi palabra y la del otro es lo que me quita el sueño. Porque no quiero olvidarme de lo que el otro dice ni que el otro se olvide de lo que digo. Encontrar en mis actos los sentidos de palabra. Una palabra plena, eso es lo que quiero. Una palabra que me transforme. Sentir el cambio tras cada enunciación. Por todo esto, es que sufro la contradicción: la palabra para ser plena ha de ser libre y yo cada vez mido más, cada vez pienso más antes de hablar, cada vez hablo menos. Entonces, me pregunto sobre los requisitos para que la palabra plena haga su aparición como fenómeno. ¿Puede aparecer en algún otro lugar que no sea en terapia? ¿Puede una conversación cualquiera convocarla? La importancia de la convocatoria: tengo esta costumbre un tanto irritante (me irritan mis hábitos, como esto de los paréntesis) de preguntar a mi interlocutor “¿qué pensás?” con la ilusión de que emerja como respuesta esa palabra plena que deseo (tanto enunciarla como escucharla), que me excita. “Ydecimetodoloqueestépasandoportucabezaahora”. Y así mismo, tengo la absurda necesidad de ser, también yo, convocado. La intervención de alguien que haga posible este tipo de transferencia simbólica (estos términos te pasan por rodearte de psicólogos, ¡jodete!). Y si bien muchos caminos condujeron a la desilusión, no todos. Intuyo la posibilidad.

(No teman: este blog no va a convertirse en una especie de fucking diario íntimo)

7 comentarios:

Ale dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ale dijo...

jajajajaja

No sería justo que trate de usar palabras teniendo en cuenta la información que poseo en tantos años compartidos.

Igualmente "tu" problema no es la palabra querido amigo. Tu problema es comunicar la palabra.

Las palabras existen en tu mente, las reales, las plenas. Aquellas que todos nos decimos a nosotros mismos.

Lo complejo no es encontrarlas, lo complejo es sacarlas y expresarlas.... mmmm, eso si es complejo. Es la exposición lo complicado... y fuera del contexto analítico (con el psicólogo) muy pocos se animan a hacerlo.

Qué hacemos entonces? Comunicamos aquello que nos conviene comunicar... es por eso querido amigo, que tu ensayo revela muchas cosas... pero no revela nada...

Es por eso querido amigo, que yo te pongo MUTE para entenderte.

http://liebegeist.blogspot.com

CAS dijo...

Y la maestra tomaba lista:
"Carola Alvarez Sola...como sola con acento en la a?" Si, como sola con acento en la a, respondía desesperada por aclarar, respondia esperanzada (imposible. Me mentia) de negar aquel sentido que se asomaba como escurriendose en mi nombre... Con el tiempo pude contestar algo asi como ¨ponelo como quieras, con o sin acento..¨Con el tiempo pude abrir ese sentido y recibirlo, entre tantos otros. (Y es que cada sentido es una posibilidad! Descubrí. Un día) CAS. Tal vez esa fue la manera de conservar el nombre de mi padre. De recordarlo cada vez que el no me recuerda. Y esa A y esa S en un AS, en una especie de mandato de ser un AS (verdadero y falso pero nunca de espadas) o en imperativo de ¨hace Carola!!AS!!¨Sus palabras. Y es que el inconsciente no sabe de leyes de ortografia. Sabe de otras. El problema es que mi hermano era hombre y también era un Solá...ese día descubrí que si él hombre era solá, a mi mujer (!¿), a mi mujer, digo, no me quedaba otra que estar solo. Me iban a llamar Santiago (que suerte que no!). Y a ese hijo que tuve durante el mes que lo crei mujer (error de ecografia) lo llame Santina. Todo tooodo para que le digan Santi...todo tooodo para poder ser yo ahi donde ya me era imposible. Ademas Santino Corleone me genera...me genera; y estaba bien que una mujer se llame Santina en su honor. Fue Joaquín. Y Santiago quedo en suspenso...
Volvio a la oscuridad, pero solo (como siempre) por un rato. He de pedirle perdon a mi hijito por ese mes de confusión donde lo torture (torturas para mi ahi!Te juego, te acoto Tortuga)con Dancing Queen para que pueda, siendo la mujer que no fue armar escenarios variados en su cabeza. Hoy mi hijito pinta escenarios donde conviven dinosaurios, esqueletos y piratas (claro... un pirata llamado Orlando porque no... Donde te vi?)Y de golpe escaparras. De golpe una palabra que nose que. Que aparece (sin voluntad, se escapa! Es terrible.) O acaso somos capaces de hablar. No. Somos capaces de ser hablados. Somos apenas ahi una posibilidad...y solo tal vez y es que la convocatoria no siempre es la conveniente...)Escaparras y mi papá con su adoración por ellas y yo escapando de el, de su rigurosidad y hoy de su amnesia. Y mi ultima palabra en el divan: escaparras. Y mi analista: escaparras Carola. Y claro, obedeciendo al mandato una vez mas escape y nunca mas lo vi. (ya nose a quien)Pero de golpe. De golpe HOY te leo sabes? Y sabes que nada me va a costar acordarme de este dia...) De golpe te leo y escaparra muta una vez mas. Tal ves sea que ya no escape. Tal vez esa a final sea ya un sin. Sin escapar? Nose! Es que va y viene, viene y se va! Se corta, se pegotea aparece. Inesperada. Pero yo nose! Yo se despues. Y me cambiaste el sentido de mi frase muletilla y de golpe... de golpe como te vi por un instante! Felicidad. Aparecio Santiago. Ese que ya no fui! Pero qué suerte. Que suerte. Entre esas palabras fragmentadas vivo yo. Ahi. Al lado. Tuyo.

Anónimo dijo...

Dos cosas me sorprenden..una: que tu amigo "Ale" te haya mandado ese comentario creyendo que lo ibas a publicar, y dos: que lo hayas publicado!. De ahi en mas, un millon de ideas...beso

MQDLV dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Afrodita dijo...

...lograr autenticidad, pura, limpia...
En algo coincido con Ale... comunicamos lo que nos "conviene" pero, lejos de la razón... es el inconciente el que nos controla... el que ensucia nuestras palabras... el que nos tapa la boca...
Sin duda lo creo posible.. lejano, pero posible... donde hablemos el mismo lenguaje, el mismo código... donde podamos no pensar... no limitar...
Pero quién, como, cuando... Ya si por mi fuera.. ahora.. pero... derrepente... sino.. "pienso luego existo"

Anónimo dijo...

Quería decirte que hice lo mejor que pude;aparte favor con favor se paga y entonces ya sabés: cualquier cosa que necesites avisá.