11 septiembre 2008

Del camino del creador

Pero el peor enemigo con quien puedes toparte eres siempre tú mismo: a ti mismo te acechas tú, en las cavernas y en los bosques. ¡Oh, solitario, tú recorres el camino que conduce hacia ti mismo! Y ese camino pasa junto a ti mismo y a tus siete demonios. Para ti mismo llegarás a ser un hereje, y una bruja, y un hechicero, y un loco, y un incrédulo, y un impío, y un malvado. Tienes que querer consumirte en tus propias llamas. Sin antes haberte reducido a cenizas, ¿cómo renovarías tu ser? ¡Solitario, tú sigues el camino del amante! Te amas a ti mismo, y por ello te desprecias, como sólo los amantes saben despreciar. El enamorado quiere crear, porque desprecia. ¡Qué sabe del amor quien no tuvo que despreciar precisamente lo que amaba! ¡Vuélvete a tu soledad, hermano mío, y llévate tus lágrimas! Yo amo a quien quiere crear algo superior a él, y por ello perece.

De Friedrich Nietzsche en Así habló Zarathustra.