04 abril 2006

La existencia es una sumisión

“Éramos un montón de existencias incómodas, embarazadas por nosotros mismos; no teníamos la menor razón de estar allí, ni unos ni otros; cada uno de los existentes, confuso, vagamente inquieto, se sentía de más con respecto a los otros. De más: fue la única relación que pude establecer entre los árboles, las verjas, los guijarros. Y yo -flojo, lánguido, obsceno, dirigiendo, removiendo melancólicos pensamientos-, también yo estaba de más. Afortunadamente no lo sentía, más bien lo comprendía, pero estaba incómodo porque me daba miedo sentirlo. Soñaba vagamente en suprimirme, para destruir al menos una de esas existencias superfluas. Pero mi misma muerte hubiera estado de más. De más mi cadáver, mi sangre en esos guijarros, entre esas plantas, en el fondo de ese jardín sonriente. Y la carne carcomida hubiera estado de más en la tierra que la recibiese; y mis huesos, al fin limpios, descortezados, aseados y netos como dientes, todavía hubieran estado de más; yo estaba de más para toda la eternidad.”

De Jean-Paul Sartre en La Náusea.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

te conozco

...

kien sos|||

alguien por ahi que siguio de largo dijo...

!!

Laura dijo...

Qué lindas cosas se encuentran acá... gracias